Los bulos y rumores nunca son noticia. Es una regla básica del periodismo. En Torredelcampo (Jaén) circula una, mientras no se demuestre lo contrario, leyenda urbana sobre un supuesto payaso agresivo que va asustando y amenazando a… no se sabe quien. El caso es que me lo comentaron y no le di mayor importancia, un producto de la imaginación, pensé. Pero hete aquí que hoy he visto publicado en un periódico este rumor, confirmando la crónica que nadie lo ha visto, que ni Policía Local, ni Guardia Civil tienen constancia del supuesto payaso, y que no figura denuncia alguna. Ergo: no es noticia, pero se ha dado. El rumor se ha difundido por las redes sociales, ha cundido como la pólvora y ya hay niños, incluso padres, que tienen miedo al virtual payaso. En general conviene tener cierta precaución sobre lo que se recibe a través de la red, los bulos son fáciles de difundir.
Internet favorece la difusión y el conocimiento, y también es un magnífico soporte para los medios de comunicación. Casi el 40% de los andaluces se informan a través de Internet, que además es gratis. Pero en la red la información es más ligera y superficial, incluso se banalizan los contenidos, lo que puede resentir la calidad y credibilidad. La fortaleza del periodismo viene dada por la profesionalidad, con independencia del soporte informativo. Fundamental para valorar una noticia en su justa medida es conocer el medio de comunicación que la difunde, el profesional que la avala. La red no debe rebajar la rigurosidad de los contenidos informativos, ni deben hacerlo los medios impresos como ha ocurrido con el payaso que nos ocupa.