Una de las derivas preocupantes de esta sociedad es la imposición de un solo valor por encima de todos los demás. Lo económico está anulando valores sociales, éticos o morales. Cualquier aspecto de la vida actual se quiere cuantificar en euros. Ahora sólo importa el coste, el beneficio, el déficit o la crisis económica y la madre que la parió.
Hace treinta y cinco años, cuando aún estudiaba bachillerato, me planteé la necesidad de pensar en el futuro. Mi amor a las letras y mi impulso juvenil de ser útil a la sociedad me inclinaron por el periodismo. No pensé en si era la profesión con más futuro, si ganaría más o menos dinero, o si estaría abocado al paro eterno. Simplemente opté por lo que entendí que más me satisfaría en mi trayectoria laboral. Nunca me he arrepentido. Ha sido una de las decisiones más afortunadas que he tomado. Gozo trabajando con la mejor herramienta cultural que ha inventado la humanidad: el lenguaje. Si además lo uso para transmitir información y conocimientos que ayuden a los demás, miel sobre hojuelas. Es un privilegio estar en un medio de comunicación público. El oficio de plumilla, además, me aporta el dinero necesario para poder vivir en paz.
Soy de la opinión de que no se puede ser feliz pensando sólo en el dinero, en su acumulación o en los bienes materiales que puedes conseguir con él. La vida es mucho más.
El dinero
4 de Febrero de 2012Periodismo y medios públicos
29 de Enero de 2012 Esta semana he roto el cascarón de huevo de mi pueblo y he salido. Llevaba tiempo sin hacerlo. He viajado a Sevilla y he participado, aportando mi granito de arena, en la defensa de dos instituciones en las que sigo creyendo, a pesar de los pesares: el periodismo y los medios de comunicación públicos.
Asistí en el Parlamento a la creación del Colegio de Periodistas de Andalucía. Entre mis colegas hay tres actitudes. La negativa: no va a servir para nada. La escéptica: vamos a ver si sirve para algo. Y la esperanzada: será útil en la medida en que los periodistas queramos que lo sea. A esta última me apunto porque quiero creer que el periodismo es un servicio necesario para la ciudadanía y quienes lo ejercemos tenemos la obligación de defenderlo y de hacerlo digno.
Mi otra aportación ha sido en defensa de las radiotelevisiones autonómicas públicas, una oportunidad que me brindó Paco Lobatón, quien me invitó a su espacio de debate en el programa La Ventana de la Ser. Allí defendí la necesidad de las autonómicas como un servicio público esencial, porque si nadie cuestiona la sanidad y la educación, también hay quienes apostamos por el derecho a la información, la libertad y la democracia, y a eso deben contribuir las autonómicas. Se puede criticar la gestión de alguna o de todas ellas, pero nunca poner en duda el modelo que se ha constatado acertado.
Terminé mi periplo participando en una asamblea de Canal Sur de la sección sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT). El aspecto laboral de las autonómicas no es cuestión menor. En la andaluza estamos casi 1.700 trabajadores, y otros tantos en las productoras que prestan sus servicios a esta televisión autonómica. La preocupación entre los empleados es lógica, dado los tiempos que corren. Una de las propuestas más interesantes de la asamblea de CGT fue elaborar un modelo de radiotelevisión pública autonómica. Las aportaciones de quienes tantos años llevamos trabajado en una radiotelevisión autonómica parecen pertinentes para seguir defendiéndola.
El sexo de los dinosaurios
15 de Enero de 2012Siempre me ha llamado la atención la obsesión de los prebostes católicos con el sexo. El obispo de Córdoba anima a “huir de la fornicación”. Demetrio Fernández considera que la incitación a la fornicación “es continua” en los medios, el cine, la televisión y las escuelas. Ahora es el obispo de Córdoba que ve fornicación por todos lados y arremete contra ella. Los representantes de la Iglesia católica están muy lejos de la realidad actual, y en cuestiones de sexualidad se han quedado en el pleistoceno. Afortunadamente este tipo de dinosaurios están condenados a la extinción.
Avanzar un poquito más
8 de Enero de 2012 “Si sigues pensando en qué quieres hacer o qué quieres que pase, ni lo harás, ni pasará”, decía el humanista holandés Erasmo de Rotterdam.
Casi coincidiendo con el inicio de año, un poquito antes, me he embarcado en un curso a través del ordenador. El título es sugerente: aprender a contar historias, disfrutando.
Uno de mis mayores descubrimientos es que gozo aprendiendo ciertas cosas, independientemente del resultado que obtenga. En el difícil mundo de la escritura siempre se cumple.
Modestamente creo que algo he debido conseguir porque en los últimos días han coincidido dos jóvenes colegas en alabarme con un: “me gustaría parecerme a ti” o “maestro”. Aunque me sonroja un poco, he decidido decirlo públicamente para intentar demostrarme a mi mismo que algo he avanzado y para seguir pensando que no hay que desesperar, que algún día llegaré a escribir algo interesante para los demás, para mí ya es suficiente con el lema del curso: aprender a contar historias, disfrutando.
Los congelados y los calentitos
2 de Enero de 2012 Empezamos el año tal como estaba previsto: congelando a los de abajo y calentando a los de arriba. Se congela el salario mínimo, el sueldo de los funcionarios y se sube el impuesto de la rentas por el trabajo. A bancos y banqueros se les sigue facilitando dinero a bajo interés, 1%, para que ellos lo presten a un 5% a los estados endeudados. Dinero que permite, por ejemplo, que Rodrigo Rato cobrase el año recién acabado más de dos millones de euros, un poquito más que el salario mínimo congelado.
Para mí que nos están tomando el pelo.
A veces, aplicando un razonamiento simplón, me da por pensar que más que recortes injustos entre los que menos tienen lo que se necesita es un reparto más equitativo de la riqueza. ¡Tonterías que se me ocurren! Pero visto lo visto no es ese el objetivo de quienes nos gobiernan, como tampoco lo era el de quienes nos gobernaron.
He aprendido
31 de Diciembre de 2011 Los años van dejando poso, el que ahora acaba, a pesar de los pesares, me ha aportado algo más de sabiduría. Ahora se que:
Puede necesitarse años para construir la confianza y segundos para destruirla.
Lo que vale no son las cosas que tengo, sino las personas que me rodean.
Lo más importante no es lo que me sucede, sino lo que hago al respecto.
Hay cosas que puedo hacer en un instante y que pueden ocasionar dolor toda una vida.
Es mucho más fácil reaccionar que pensar…y más satisfactorio pensar que reaccionar.
Si no controlo mis actitudes, ellas me controlan a mí.
El dinero es un pésimo indicador del valor de algo o de alguien.
Tengo derecho a indignarme, más no a ser cruel.
Dos personas pueden mirar la misma cosa y ver algo totalmente diferente.
Cuando soy honesto conmigo mismo me siento más satisfecho.
Escribir alivia los dolores emocionales.
Sin duda alguna seguiré aprendiendo…
Publicar en la red
24 de Diciembre de 2011Con tantos correos electrónicos, mensajes sms, blogs, twitter, facebook, periódicos y libros digitales…Deberíamos ser más pudorosos, recatados, púdicos y selectivos a la hora de colgar o enviar un texto. No hagamos perder el tiempo a los demás. Si lo que vas a escribir no es más bello que el folio en blanco. No lo hagas.
Diatribas
20 de Diciembre de 2011Las diatribas entre políticos cansan cada vez más y a mayor número de personas; los partidos e instituciones pierden prestigio. Los políticos deben reflexionar sobre si las polémicas en las que se enfrascan interesan a quienes les han votado. Se capta desde la ciudadanía que en sus actuaciones y declaraciones hay una defensa casi obsesiva del partido al que pertenecen y un recelo injustificado a todo lo que proceda de los partidos adversarios. Esto impide el debate amplio, sincero y abierto que permitiría llegar a las mejores soluciones posibles.
Cultura del esfuerzo
18 de Diciembre de 2011Lo importante de la cultura es valorar como supremo aquello que, a través del esfuerzo y la preparación, consigue llegar a lo más alto. No es fácil escribir un buen libro, componer una bella obra o progresar en la investigación de las células madre, y como no es fácil hay que valorarlo, si lo hacemos contribuimos al progreso de la humanidad. Si en cambio apostamos por el enriquecimiento rápido, la diversión frugal, lo superficial, el no complicarnos la vida y dejarnos llevar por lo fácil acabaremos retrocediendo. Hay quienes ya le ven las orejas al lobo, sobre todo en colegios e institutos, que es donde se está fraguando la nueva cultura.