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A favor de lo razonable

Sábado, 30 de Marzo de 2013

No se por qué ha llegado a mi correo el texto de la que pretende ser Ley Andaluza de Movilidad Sostenible. Me lo remiten desde la Dirección General de Movilidad de la Consejería de Fomento y Vivienda. Parece un proyecto interesante. El texto es demasiado largo para colgarlo en Internet. Ya sabemos que en pantalla, más de un folio es difícil que se lea, por eso extraigo tres párrafos que me han llamado la atención.

Deberá, por tanto, garantizarse la posibilidad de ir andando o en bicicleta para cualquier desplazamiento inferior a 5-10 km.

Los desplazamientos a pie y en bicicleta son buenos para la salud. Andar como ejercicio físico tiene los mismos beneficios que cualquier ejercicio aeróbico. Ayuda a controlar el peso, mejora la circulación sanguínea, evita problemas cardíacos, ayuda a la digestión y eliminación, actúa como supresor moderado del apetito, mantiene la estructura ósea sana y fuerte, elimina tensiones y preocupaciones, previene problemas respiratorios, elimina grasa, tonifica los músculos de muslos, pantorrillas y cadera, y mejora la visión periférica. Caminando se movilizan los músculos alrededor de las articulaciones, quitando presión en las mismas y mejorando su funcionalidad. Caminar promueve la inmunidad aumentando la producción de los componentes de la sangre que luchan contra los virus y bacterias. Los beneficios en la salud derivados de la utilización regular de la bicicleta repercuten en la musculatura, el riego sanguíneo y las articulaciones. Se fortalece la zona lumbar previniendo la aparición de hernias discales. Los músculos del corazón se fortalecen, se reduce el riesgo de infarto y el colesterol negativo y, en cambio, el colesterol positivo aumenta. Se mejora el sistema inmunológico. Permite el control del sobrepeso.

Automóvil: Medio de transporte de personas con baja capacidad, de cinco a siete plazas habitualmente. Es utilizado generalmente de forma privada. En comparación con el resto de medios de transporte terrestre, es el más ineficiente desde el punto de vista energético, y el que produce más emisiones de gases con efecto invernadero y más contaminación atmosférica por cada persona transportada.

Una cabra montés menos

Jueves, 6 de Septiembre de 2012
Un amigo me comenta que en el paraje de La Cueva, en Torredelcampo, hay un cadáver de cabra hispánica sin cabeza. Estaba claro que era un caso de furtivismo. Otro amigo que iba con él me pasó una fotografía. Comprobado que el cuerpo seguía allí, se lo comuniqué a la Guardia Civil que se interesó por el asunto. Nos personamos en el lugar y entendieron que era un caso de furtivismo porque la cabra montés estaba sin cabeza, que se habrían llevado como trofeo. Aunque la cabra hispánica se puede cazar, es necesario los permisos de los titulares del coto, de la Junta de Andalucía, y que sea en período hábil de caza. Ninguno de estos requisitos se cumplen. La conclusión es que un desaprensivo decidió abatir al animal por el simple hecho de matar y colgarse una medalla de dudoso gusto. Sigo sin entender esa afición a matar no para alimentarse o como medio de vida, sino simplemente por el puro gusto de matar a un animal. Si además se hace de la forma que se ha hecho esta vez, se comete un delito. No es un caso aislado. En los últimos días la Guardia Civil ha emprendido una ofensiva contra el furtivismo en la provincia de Jaén. Ya hay seis imputados por matar ilegalmente piezas de caza mayor.

 

Todo acabó en nada

Jueves, 31 de Marzo de 2011

          Me contaba el fiscal de medioambiente de la Audiencia Provincial que estaba encontrando obstáculos para instruir la causa de chalés ilegales en el Megatín. Consideraba que había interferencias políticas encaminadas a que se cerrase el caso, pero  que no le influyeron para terminar con la instrucción, extraer las conclusiones e imputar al alcalde, al dueño de las parcelas y a diez propietarios de viviendas ilegales. Aquel arrojo del fiscal ha quedado en agua de borrajas. El caso se ha archivado.
          Lo que supone un respiro para quienes se tenían que sentar en el banquillo, es un desencanto para quienes creen que la justicia debe actuar. Las viviendas siguen ahí, pero el delito ha desaparecido. Desde que la Guardia Civil, hace seis años, decidió actuar en la sierra de Torredelcampo contra los chalés ilegales imputando a 47 personas, hasta el archivo del caso sin un solo condenado, se han sucedido tres aplazamientos, la muerte del principal inculpado y la redacción de unas nuevas normas que posibilitan legalizar las construcciones donde antes no era posible porque había una cañada real y un espacio protegido. Por el arte de la política, ni cañada, ni valor ecológico serán obstáculo para que lo construido bien construido esté. Llama la atención que un supuesto delito deje de serlo; a pesar de que cuando se cometió lo era, ya no lo es. Con este final es explicable la sensación de inutilidad que tienen los agentes de las fuerzas de seguridad que persiguen ilegalidades, los fiscales que pretenden que quienes delinquen paguen y la sociedad que percibe que algunos delitos quedan impunes.
          Una alegría para los afectados y un desencanto  más  para los ilusos.